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Desarrollo emocional de niñas y niños

Nuevo enfoque en el programa de Centros de Atención IMSS

Estuve con el personal de Estancias Infantiles de Tulancingo (Hidalgo, U-0456)



Elementos del desarrollo emocional infantil en el nuevo programa educativo en Centros de Atención del IMSS (U-0456 Tulancingo, Hidalgo)
Elementos del desarrollo emocional infantil en el nuevo programa educativo en Centros de Atención del IMSS (U-0456 Tulancingo, Hidalgo)


Ideas y conceptos clave

  • El nuevo enfoque pedagógico del IMSS considera que el desarrollo infantil es integral, es decir: físico, emocional, social, cognitivo y afectivo.

  • Las niñas y los niños aprenden y se desarrollan mejor cuando viven relaciones seguras, cálidas y emocionalmente estables.

  • El concepto de “cuidado cariñoso y sensible” implica atender necesidades físicas y emocionales mediante interacciones receptivas, afectivas y respetuosas.

  • El personal educativo es considerado “agente educativo”, es decir, una figura que influye directamente en el bienestar y desarrollo emocional infantil.

  • Los “cuidados maternantes” no se limitan a la madre; incluyen protección, alimentación, higiene, juego, escucha, lenguaje y afecto proporcionados por cualquier cuidador sensible.

  • Las “interacciones de calidad” son intercambios cálidos, atentos y ricos en lenguaje entre adultos y niñas o niños.

  • El enfoque actual prioriza:

    • jugar con ellos,

    • cantarles,

    • escucharlos atentamente,

    • tener contacto visual,

    • hablarles constantemente con significado y cariño.

  • El lenguaje utilizado con las niñas y niños influye en su desarrollo emocional y cerebral.

  • Evitar humillaciones, amenazas o gritos ayuda a prevenir estrés tóxico y problemas emocionales posteriores.

  • Ambientes afectivos y seguros favorecen:

    • autorregulación,

    • autoestima,

    • confianza,

    • aprendizaje,

    • convivencia,

    • salud mental.

  • El cortisol es una hormona del estrés; cuando niñas y niños viven ambientes negativos de forma constante, puede afectar conducta, sueño, aprendizaje y regulación emocional.

  • Los vínculos afectivos seguros funcionan como factores de protección para la salud mental futura.

  • “Apegos sanos y vínculos seguros” ayudan a disminuir riesgo de ansiedad, inseguridad y depresión en etapas posteriores.

  • El nuevo modelo pedagógico da importancia al “sostenimiento afectivo”, entendido como el acompañamiento emocional constante que brinda seguridad a las niñas y niños.

  • La adaptación a la guardería debe respetar el ritmo emocional infantil y priorizar la seguridad afectiva.

  • El IMSS incorpora conceptos del Programa Sintético Fase 1 de la SEP:

    • cuidados cariñosos y sensibles,

    • desarrollo holístico,

    • vínculos afectivos,

    • aprendizaje mediante interacción y juego.

  • El desarrollo infantil ya no se entiende solamente como adquisición de habilidades, sino como construcción integral de la persona.

  • La confianza, el afecto y el amor dejan de verse únicamente como temas familiares y comienzan a entenderse también como condiciones necesarias para el desarrollo humano.

  • Educar en primera infancia implica crear ambientes protectores, enriquecidos y emocionalmente seguros.


“Las niñas y los niños no solamente recuerdan lo que se les enseñó; también construyen su forma de relacionarse consigo mismos y con el mundo a partir de cómo fueron tratados, escuchados y acompañados durante sus primeros años.”

Me han comentado: "No es solo capacitación operativa; ya estás integrando neurodesarrollo, salud mental, apego y política educativa contemporánea en lenguaje entendible para maestras."

Una idea central del nuevo procedimiento IMSS es que lista la buena disposición de las asistentes para :

"cargar niños y niñas, hablarles, cantarles, acariciarlos, dirigirles miradas, jugar con ellas y ellos e interpretar sus gestos y necesidades" (P. 169-170)


Nuestra opinión sobre el nuevo enfoque del IMSS


El lenguaje del nuevo modelo pedagógico del IMSS ya no es solamente técnico-operativo. Está entrando en una dimensión más profunda sobre qué es un ser humano y qué necesita para desarrollarse. Ahí es donde aparece la ontología.

La ontología, de manera sencilla, es la rama de la filosofía que reflexiona sobre el ser: qué somos, cómo existimos y qué elementos son esenciales para desarrollarnos como personas. Durante mucho tiempo, muchos modelos educativos veían al niño casi como un “receptor de aprendizaje”: alguien al que había que enseñarle habilidades, controlar su conducta o prepararlo cognitivamente. Pero hoy, tanto la SEP como organismos internacionales y modelos como Harvard Center on the Developing Child, CLASS o Luciérnaga parten de otra idea: el niño no es solo mente o conducta; es un ser integral. Por eso hablan de desarrollo holístico. El cerebro, las emociones, el cuerpo, la seguridad emocional, el vínculo afectivo y la confianza no están separados. Todo forma parte del desarrollo.


Y aquí aparece algo muy interesante: palabras como amor, confianza, apego o cuidado amoroso antes parecían “poco científicas” porque se asociaban a lo privado o familiar. Pero la neurociencia y la psicología del desarrollo comenzaron a demostrar que esos elementos sí tienen efectos biológicos y pedagógicos reales. Un niño que vive relaciones afectivas estables desarrolla mejor autorregulación, lenguaje, aprendizaje y salud mental. Entonces, el amor deja de verse solamente como una emoción romántica o moral y empieza a entenderse también como una condición de desarrollo humano. Por eso el IMSS ya no habla solamente de actividades o contenidos, sino de confianza, vínculos y cuidados sensibles: porque el nuevo paradigma entiende que educar no es solo transmitir conocimientos, sino ayudar a construir personas emocionalmente seguras.


Este curso está basado en el Procedimiento del Servicio de Pedagogía de CA IMSS, 2026, Anexo: "Guía técnica del servicio de pedagogía" (3011-003-001)


 
 
 

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