Hoy, durante la conferencia de prensa matutina, se confirmaron datos que tendrán un impacto directo en la operación financiera de las guarderías. El salario mínimo general aumenta 13%, pasando de $278.80 a $315.04 diarios (unos $9,582.47 mensuales). En la frontera norte, el incremento será del 5%, llegando a $440.87 diarios (unos $13,409.80 mensuales).
Mientras tanto, la inflación anualizada (INPC) apunta a cerrar diciembre de 2025 alrededor del 3.75%.
Este dato es clave: la cuota por niño inscrito dentro del modelo IMSS solo puede aumentar conforme a la inflación, lo que significa que el incremento esperado será de entre 3.75% y 3.85%, muy por debajo del aumento salarial.
Para las guarderías, esto implica que los descuentos y retenciones a los sueldos del personal no serán suficientes para equilibrar el alza real en costos laborales, especialmente considerando que la ocupación promedio nacional no supera el 80%.
El IMSS, por su parte, podría tener un año 2026 favorable: mayores cuotas obrero–patronales por el aumento salarial y recursos no ejercidos por niñas y niños no inscritos podrían generar reservas importantes, útiles para los planes de expansión de los CECI.
Finalmente, se anunció la reducción gradual de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales a partir de 2027 (una hora menos por año). Este cambio, combinado con los ajustes normativos, obligará a una planeación rigurosa de plantillas en las próximas licitaciones de 2026 a 2031.
El panorama financiero del sector en 2026 no será sencillo… pero sí previsible para quienes comiencen a organizarse desde hoy.
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